Videovigilancia y uso de tecnolog铆as para prevenir la delincuencia 馃憗馃懏馃毞

La videovigilancia es una medida 煤til cuando forma parte de un plan de seguridad general e integral capaz de tomar en cuenta todos los elementos del contexto ambiental.


El concepto de prevenci贸n representa desde hace siglos un elemento fundamental del discurso sobre la delincuencia. En las 煤ltimas decadas en el contexto europeo se ha dado siempre m谩s relevancia a la prevenci贸n situacional, un enfoque criminol贸gico que se desarroll贸 por primera vez en el Reino Unido en los a帽os ochenta del siglo pasado. Ahora la perspectiva situacional se ha difundido en todo el mundo, tiene como objetivo la reducci贸n de las oportunidades de cometer un delito, y se dirige a espec铆ficas tipolog铆as de delito.

Algunas cr铆ticas a la filosof铆a de la prevenci贸n situacional argumentan que el aumento de la protecci贸n de algunas zonas conlleva 煤nicamente al desplazamiento de las conductas delictivas hacia otras zonas; hay que reconocer que la investigaci贸n no ha demostrado la sistem谩tica existencia de tal fen贸meno de desplazamiento. Sin duda, entre los instrumentos de prevenci贸n situacional, la videovigilancia es uno de los instrumentos m谩s difusos para garantizar la seguridad urbana. Ahora ya es un谩nimemente compartido que la videovigilancia puede ser una ayuda muy v谩lida en algunos casos, pero no en otros.


Para poder realizar una evaluaci贸n sobre la eficacia de tal instrumento, es necesario ante todo no confundir los objetivos de prevenci贸n previstos con los instrumentos tecnol贸gicos activados para alcanzar los mismos. Estamos viviendo tiempos de 鈥渋nfatuaci贸n tecnol贸gica鈥, por eso no podemos olvidarnos que la videovigilancia es un medio socio-t茅cnico. Esto significa que la disponibilidad de personal calificado y adecuadamente preparado debe de ser considerada un precondici贸n indispensable para garantizar el buen funcionamiento de esta medida de prevenci贸n. Estimar la calidad de las tecnolog铆as es una cosa muy diferente que estimar los resultados de los proyectos en los que estas tecnolog铆as han sido seleccionadas y empleadas. A esta segunda dimensi贸n tratar茅 de dirigir este art铆culo.

Actualmente encontramos en toda Europa, y especialmente en Inglaterra, Italia, Francia y, aunque un poco menos, en Alemania, una fuerte presi贸n de las empresas productoras que tratan de presentar la videovigilancia como la 芦killer application禄 contra la delincuenica (o, como dir铆an los ingleses, la 芦silver bullet禄, la bala de plata que siempre da en el blanco).

Esta tendencia nos obliga a distinguir dos perspectivas para evitar confusiones en t茅rminos de eficacia de la medida. Com煤nmente se tiende a confundir los conceptos de la funci贸n de disuasi贸n (deterrence) y de detecci贸n de la videovigilancia. La primera se refiere a la capacidad del instrumento de prevenir el delito y la segunda, a la capacidad del instrumento de identificar al autor del delito, una vez que 茅ste ha sido cometido. La primera es una funci贸n t铆pica de las pol铆ticas locales de seguridad ciudadana, la segunda, de detecci贸n, es una funci贸n t铆pica de las pol铆ticas nacionales de seguridad. La primera es entonces la funci贸n de disuasi贸n de las telec谩maras, o sea aquella de guardi谩n eficaz o buen vigilante, que seg煤n una de las perspectivas m谩s conocidas en la actual criminolog铆a, la teor铆a de las actividades de rutina (Cohen y Felson, 1979), evitar铆a poner en contacto al agresor motivado o a un potencial autor con su v铆ctima o su blanco. Otra cosa es la funci贸n, que pudi茅ramos llamar de 鈥渢estigo confiable鈥, o sea la capacidad de las telec谩maras de aportar a la polic铆a, jueces y magistrados un 煤til soporte, post-acontecimiento a las investigaciones, para localizar a los responsables.

Para justificar el recurso a la videovigilancia, las administraciones locales afirman regularmente tres supuestos te贸ricos aparentemente plausibles:

1. Se afirma que la videovigilancia puede tener una funci贸n tranquilizadora, o sea que puede convencer a las personas de que, si aquel espacio es sometido al videocontrol, entonces significa que ese espacio est谩 seguro y por consiguiente atrae una mayor afluencia. Es decir que la videovigilancia ser铆a capaz de estimular indirectamente aquel concepto del control social informal, favorecido por un aumento de la vigilancia natural.

2. Se afirma tambi茅n que el control ejercido a distancia del territorio puede ofrecer una significativa contribuci贸n para racionalizar (efecto de racionalizaci贸n) a los operadores de polic铆a. Si tenemos la posibilidad de controlar, de una posici贸n remota los espacios p煤blicos, podr茅mos colocar de manera m谩s eficaz a los agentes policiales y calibrar la presencia seg煤n la efectiva necesidad.

3. Se insiste sobre un efecto de alerta que deber铆a ser inducido por la presencia de las telec谩maras: 茅ste nos promover铆a comportamientos m谩s prudentes.

Sin embargo, todos estos mecanismos que son absolutamente plausibles no funcionan o, por lo menos, no funcionan tal como deber铆an de manera autom谩tica. La experiencias concretas y estudios internacional muestran que es improbable que la presencia de las telec谩maras pueda determinar cambios en los comportamientos de las personas. Aunque si una persona camina por un zona videovigilada, solo de manera residual y al despertar de la memoria, pudiesen darse comportamientos m谩s prudentes.

Un estudio sistem谩tico elaborado por dos acad茅micos anglosajones (Welsh y Farrington, 2008) tom贸 en consideraci贸n aquellos que pueden ser considerados los veintid贸s estudios de evaluaci贸n sobre la videovigilancia m谩s desarrollados. Tres son los 谩mbitos analizados: centros urbanos ubicados junto a barrios populares, transportes p煤blicos y los estacionamientos. Solo han sido tomados en consideraci贸n aquellos estudios que adoptaron una metodolog铆a casi experimental de caso-control. De este modo fue posible analizar el efecto de prevenci贸n, o sea estimar la situaci贸n que se habr铆a dado en caso de que no se hubiera realizado la intervenci贸n de videosobrevigilancia.

驴Cu谩les son las conclusiones de este estudio? Tanto en los centros urbanos como en los transportes p煤blicos los efectos var铆an seg煤n la tipolog铆a de delito que se desea prevenir o contrastar, sin embargo, los resultados son tendencialmente modestos. Se asiste a una baja contenida de la delincuencia, estad铆sticamente poco significativa. Solo en los estacionamientos se asiste a una dr谩stica reducci贸n de la delincuencia, estad铆sticamente significativa, con una contracci贸n de m谩s de cuarenta puntos de porcentajes (-40%) de los robos de y sobre los veh铆culos. Hay que notar que la reducci贸n se refiere solo a este tipo de delitos y no al total de la delincuencia.

En todo caso parece que la videovigilancia es m谩s eficaz en contener los delitos contra la propiedad privada. En este sentido, los delitos de tipo instrumental como los robos o los atracos, que regularmente descienden de motivaciones oportunistas, resultan influenciados por la presencia de las telec谩maras, mientras en los delitos de tipo expresivo, que nacen de acciones impulsivas, (como las agresiones o el vandalismo contra bienes p煤blicos) los beneficios son bastante reducidos.

Estos resultados han sido confirmados por la investigaci贸n del Ministerio del Interior Ingl茅s. En este estudio (Gill y Spriggs, 2005; vease tambi茅n Taylor y Gill, 2014) fueron tomados en cuenta 13 proyectos de videovigilancia sobre los 352 proyectos financiados por el Ministerio del Interior Ingl茅s con m谩s de 250 millones de libras esterlinas. Tambi茅n en este caso, los resultados no son un铆vocos. En 7 casos, la delincuencia aument贸 despu茅s de la instalaci贸n de las telec谩maras. Es presumible que en estos 煤ltimos casos la introducci贸n de sistemas de control a distancia del territorio haya incentivado a los ciudadanos a denunciar los delitos a la polic铆a con la esperanza de que las im谩genes grabadas con las telec谩maras habr铆an podido facilitar la identificaci贸n de los responsables o eventuales testigos.

Como alternativa es posible hipotizar que la polic铆a haya conocido un mayor n煤mero de delitos gracias a las im谩genes grabadas por los sistemas de videovigilancia. En 6 casos se han registrado efectos positivos, pero solo en uno de estos casos, el de Hawkeye, se pudo atribuir indudablemente a la introducci贸n de la videovigilancia y no a otros factores, la capacidad de reducir la incidencia de la delincuencia. Y tambi茅n en este caso se trata de estacionamientos.

Una vez m谩s los mejores resultados se tienen en espacios circunscritos, con un per铆metro bien delineado. Se puede asumir que la eficacia de la videovigilancia no es indiferente al contexto f铆sico-espacial donde viene aplicada. Como ya lo han mostrado varios estudios a nivel internacional, en zonas bien acotadas, donde los puntos de entrada y salida son circunscritos, como por ejemplo en los estacionamientos, en los hospitales, en los estadios o en los peque帽os centros medievales delimitados por murallas, la videovigilancia parece ser m谩s eficaz.

El an谩lisis evidencia que los espacios caracterizados por confines f铆sicos bien visibles y con una cantidad de accesos y salidas reducidas y definidas pueden ser vigilados de manera m谩s eficaz con el auxilio de las telec谩maras. Concluyendo, podemos afirmar que la eficacia de la videovigilancia varia, y mucho, seg煤n las condiciones de aplicaci贸n. La visibilidad y la iluminaci贸n ambiental del 谩rea videovigilada tienen que ser valoradas con extrema atenci贸n para evitar encuadrar zonas ocultas por obst谩culos o demasiado oscuras o, al rev茅s, excesivamente iluminadas.

La densidad de las telec谩maras, en caso de que sea funcional a una mejor cobertura del zona sobrevigilada, produce mejores beneficios. Al mismo tiempo este objetivo implica gastos relevantes. Por ejemplo, en el Ayuntamiento de Bolonia en Italia se ha implementado el m谩s amplio sistema de videovigilancia regional, con 315 telec谩maras y un gasto de m谩s de 2 millones de euros. Sin embargo, este sistema incide solo sobre un zona que representa menos de 录 de la extensi贸n del casco antiguo y cubre, sin parar, casi 10 km de calles, menos de un d茅cimo del circuito vial del centro urbano (102 km).

Adem谩s, la videovigilancia produce resultados m谩s efectivo si es utilizada para operaciones espec铆ficas de polic铆a, dirigidas con personal motivado y oportunamente entrenado. Hay que agregar que las probabilidades de 茅xito aumentan si la videovigilancia es integrada con otras medidas de prevenci贸n; por ejemplo, las labores vigilancia natural que realizan los vecinos. Adem谩s no se puede olvidar que una campa帽a de comunicaci贸n dirigida a la ciudadan铆a, cuyos gastos deben de ser tomados seriamente en consideraci贸n, es condici贸n indispensable para garantizar que esta medida de prevenci贸n sea sostenible en el tiempo.

En este sentido, no podemos pensar a la videovigilancia como una estrategia de prevenci贸n que se puede utilizar de manera indiscriminada como respuesta a una planificaci贸n urbana inadecuada. Solo es una medida 煤til cuando forma parte de un plan de seguridad general e integral capaz de tomar en cuenta todos los elementos del contexto ambiental.




FUENTE: ANIMAL POLITICO
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